Home
Artículos
Biografías
Enlaces
Libros
 



Por Luis Miguel Cuervo - 03/10/07                                                                                   Alfonso Ros Hernández nació en Cartagena (Murcia) el 22 de enero de 1892, hijo de María Hernández López y del comandante de Infantería de Marina, Juan Ros Ramírez.
Hombre de gran personalidad y rectitud, procedente de una familia ligada al Ejército desde tiempos inmemoriales, lo que no le impedía tener ideas progresistas y sobre todo un gran sentido del honor, algo que demostraría sobradamente al cumplir hasta las últimas consecuencias la promesa de fidelidad dada a la República el día 22 de abril de 1931.
Ingresó en el Ejército como soldado cuando contaba 18 años de edad, pasando poco después a la Academia Militar de Toledo, dando en ese momento inicio a una amplia y brillante hoja de servicios que le llevaría por numerosos destinos, transurriendo una buena parte de su vida militar en el Norte de África, donde participó en innumerables combates contra las fuerzas indígenas.
Fue nombrado jefe del 10º Cuerpo de Seguridad y Asalto de Asturias, el día 11 de mayo de 1936, haciéndose cargo de su empleo el 27 de ese mismo mes. Conscientes los instigadores del golpe de que su eliminación era fundamental para asegurar el alzamiento en la ciudad de Oviedo, fue traicionado en la tarde del día 19 de julio de 1936 por el comandante Martín Uzquiano, jefe del Centro de Movilización, quien facilitó la entrada en el cuartel de Santa Clara del también comandante Gerardo Caballero y un grupo de guardias, sorprendiendo al comandante Ros cuando éste se encontraba supervisando el reparto de armas que se estaba llevando a cabo en el patio del cuartel. Lejos de amedrentarse, plantó cara a los perjuros, atrincherándose junto a un grupo de leales en una de las dependencias del edificio, desde donde intercambiarían disparos durante toda la noche.
Tras oír promesas de que se respetaría su vida y la de sus hombres, y ajeno de lo que sucedía en el exterior, terminaría por entregarse en la mañana del día 20, siendo inmediatamente pasado por las armas, junto a la mayor parte de los leales que le acompañaban. Su cadáver fue conducido por sus propios asesinos al cementerio de San Esteban de las Cruces, donde le dieron sepultura.
La lealtad y el coraje demostrados por el Alfonso Ros hicieron que el día 17 de mayo de 1937 fuera ascendido por el Gobierno de la República al empleo de teniente coronel “a título póstumo”.

Luis Miguel Cuervo es miembro del grupo de Investigación Frente Norte


El gijonés del batallón

Jaime Machicado Llorente puede ser el único asturiano enterrado entre los 15 cuerpos que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica espera encontrar en la fosa común de Grandas de Salime.

La Voz de Asturias - 12/08/07
Tema del día (2) - PAULA DIAZ
Luchó por una causa y su nombre sale ahora a la luz con letras mayúsculas. Era Jaime Machicado Llorente, nacido en Ribadesella en 1909 pero vecino de Gijón y miembro destacado de CNT y FAI. Su cuerpo ha permanecido sepultado durante setenta años, se cree ahora que en la fosa común de Grandas, pero ni siquiera la tierra ha logrado borrar la historia de este asturiano.

El liderazgo le llegó a este gijonés de forma temprana. Su historia la personal y política la cuenta con datos precisos el presidente del Proyecto Todos los Nombres de Asturias, Luis Miguel Cuervo Fernández, que colabora como investigador con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Cuenta que la persona de Machicado ya era valorada antes de la guerra civil, pero que su presencia se hizo aún más notable cuando en 1937 y por petición de FAI fue nombrado comisario político del Batallón Galicia. Su rango era equiparable al del comandante Moreno, el último de los enterrados en la fosa de Grandas.
Pero más allá de su implicación política, Luis Miguel Cuervo Fernández, también habla de su persona. Una buena parte del Batallón Galicia pudo salir por mar, pero él se negó. "Dijo que iba a correr la misma suerte que sus hombres". Así que el gijonés, que regresó a la ciudad para despedirse de una hermana suya, le explicó que iba a intentar salir por tierra. Sus hombres, a los que no quiso abandonar, le esperaban en Morcín. Era octubre de 1937 y la guerra la tenían perdida en el norte.
El plan, sin barcos disponibles en el puerto, consistía ahora en alcanzar a pie La Coruña con la esperanza de poder fletar allí un barco con el que alcanzar la costa francesa. En ese grupo de 15 personas que logró superar el Alto de El Acebo, en Grandas de Salime, se supone que caminaba Jaime Machicado Llorente. No pudieron avanzar mucho más, poco después serían asesinados tras ser localizados por los falangistas. El asturiano dejaba atrás a su mujer, Isabel Monte Cajigal, con quien tuvo un hijo también llamado Jaime.
El final de esta historia abre ahora otro capítulo con la exhumación emprendida por la Asociación Para la Recuperación de la Memoria Histórica en territorio asturiano. En la investigación han podido localizar a parte de su familia, una nuera y dos nietas. Una de ellas está previsto que visite hoy mismo el lugar donde fue enterrado su abuelo. Llegará, como ayer también lo hizo Germán Fernández, un gallego de Noia que apenas podía contener la emoción al pensar que su padre podría estar sepultado en el lugar. Es hijo de Maximino Martínez, ayudante del comandante Moreno, aunque ni siquiera pudo llegar a conocer a su progenitor. Cuando se marchó él, que nació el 2 de marzo de 1936, apenas tenía tres meses de vida. Reconoce que siente dolor al encontrarse en el lugar porque "hay heridas que nunca cicatrizan" y sobre todo le tortura "pensar cuánto pudo haber sufrido" Sin embargo, saber el paradero de su padre le da cierta "tranquilidad", al mismo tiempo que sentirá una "decepción" no encontrarlo en el lugar. Quiere saber lo que no supo nunca y no le gustaría esperar más tiempo para hacerlo.


Por Juan Manuel Menéndez de las Heras

Nace el 25 de Junio de 1901 en la localidad Asturiana de Cornellana, municipio de Salas, hijo de José maestro de escuela y Feliciana. Allí en su pueblo natal, pasa su infancia.
Fue a la escuela donde su padre que era maestro y algunas veces le sustituye dando las clases de forma magistral teniendo en cuenta su corta edad, un día  durante una  de las mismas, una compañera de pupitre le pone la zancadilla, produciendo su caída y la rotura de su tabique nasal, que le marca para toda su vida,  desde entonces adquiere el apodo de “CHATO”.
De familia muy numerosa, sus hermanos y él deciden emigrar a América. Marca su residencia en la capital de Cuba, La HABANA, donde trabaja de contable en unos almacenes propiedad de un paisano (Asturias), por las noches estudia Periodismo. Se inscribe, haciendo patria, en el Centro Asturiano de La Habana con el nº 81718. En esa época y de forma autodidacta aprende Inglés en el ámbito nativo, Francés en el ámbito alto y Alemán e Italiano  en el ámbito medio. Allá por 1924 se traslada  a Nueva York, estudia en la Universidad Neoyorquina y comienza a trabajar de redactor en el Diario La Prensa (primer diario hispano de la cuidad) del cual es nombrado director en 1925. En esa época ingresa en la Logia masónica Universal alcanzando el grado de maestro Masón. Alrededor del año  1928 da su gran salto profesional, convirtiéndose en el primer Español (y por supuesto en el primer Asturiano) en trabajar en calidad de  REDACTOR Y CORRESPONSAL DE LA NORTH AMERICAN NEWSPAPER ALLIANCE. Empieza su trabajo en la redacción de deportes del prestigioso THE NEW YORK TIMES, obtiene un gran éxito, por lo que muy rápido le ficha para el área de política internacional, el gran factotum del periodismo mundial HERBERT L. MATTHEWS.  Conoce  a TENESSE WILLIAMS, ERNEST HEMINGWAY, FRED STUBER, CLAUDE BOWERS, GEORGE WRIGHT, BORIS GAMZUE, RÓMULO GALLEGOS, ANDRÉ MAUROIS,…
Leer más



Por Luis Miguel Cuervo

Higinio Carrocera Mortera nació en el pueblo de Barros, concejo de Langreo (Asturias) el mes de enero de 1908 . Hijo de un matrimonio
obrero, con algunas posesiones de labrantío, como casi todas las
familias del pueblo. Estas propiedades, trabajadas durante las horas
libres, y en cuyas labores intervenía toda la familia, les permitía un medio de vida más desahogado, siendo por tanto entre la clase obrera del pueblo, de los que mejor podían desenvolverse.
Transcurrió pues su infancia alternado las faenas agrícolas con su asistencia a la escuela primaria del pueblo. Más tarde, ingresó en otra de La Felguera, de igual categoría.
Cumplidos los trece años, falleció su padre. Al faltar éste, y siendo cinco hermanos – él era el segundo- la familia no tuvo más remedio que pensar en allegar recursos con que atender al sostenimiento del hogar. Con la intervención de un vecino y amigo de la casa, Higinio comenzó a trabajar en los talleres de laminación de la Sociedad Metalúrgica Duro Felguera, en cuya plantilla figuró hasta la declaración de la Guerra Civil española. Para entrar a trabajar, debido a no tener la edad reglamentaria, se inscribió con la documentación de su hermano mayor, a quien reclamaba desde América una familia allá afincada.

Leer más 



Por Juan Antonio de Blas; "La Guerra Civil en Asturias", Ediciones Júcar

Manuel Sánchez Noriega nació hacia 1890 en el concejo de Cangas de Onís, aunque otras versiones le hacen natural de la zona de Peñamellera. Como otros muchos habitantes de la región emigró a México cogiéndole de lleno los peores momentos de la revolución en el país azteca. Según sus propias palabras, Sánchez Noriega ejercía como tratante de ganado en el norte, y allí se enroló en las unidades irregulares de caballería del general Francisco Villa.
Regresó a España con algunos fondos y se dedicó de nuevo a su profesión de comerciante de vacuno, ingresando en el Partido Socialista. Su principal campo de trabajo era la zona central de Asturias, en las fronteras con Santander y León, por lo que al comenzar la guerra civil su conocimiento del terreno y su fama de “macho” le convirtieron en el jefe de los grupos de voluntarios que conservaron la zona de los puertos de león.
Sánchez Noriega, al que apodaban “El Coritu”, tenía una personalidad ostentosa y le gustaba la fama, por lo que se fue formando sobre su persona una leyenda que él mismo alimentaba. Corrían rumores de que Villa le había encargado comprar armas en Europa y que había vuelto a España apropiándose de los fondos, que fue oficial con Villa y que había matado a mucha gente en duelo.
Leer más



Juan Ambou, histórico militante del Partido Comunista de España (PCE) y uno de los
dirigentes de la Revolución de Asturias de octubre de 1934, falleció a los 96 años en
México.
Ambou fue responsable de Guerra, primero, y de Instrucción Pública, después, en el
Gobierno de Asturias durante la Guerra Civil española. En 1973 fue expulsado del PCE, al que posteriormente volvió. En 1976 regresó temporalmente a Asturias y fue candidato al Congreso de los Diputados, aunque no obtuvo escaño. Con posterioridad se sumó a la escisión que dio origen al Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), y regresó a México. Fue autor de varios libros, entre ellos Los comunistas en la resistencia nacional republicana (Madrid, 1978) y La guerra en Asturias, el País Vasco y Santander (Madrid, 1978). "Persona elocuente y decidida" fue como lo definió en 1937 el entonces alcalde republicano de Gijón, González Mallada.
Leer más



Por Luis Miguel Cuervo 

Hombre inteligente y de gran habilidad para el dibujo, en su paso por las diferentes unidades  que tuvo a su mando demostrando  poseer grandes dotes militares y un valor fuera de toda duda. Le fue concedida la Medalla de la Libertad en octubre de 1937, por su brillante actuacióndurante la defensa de la Sierra del Cuera.  

Hijo de José Fernández Félix y Virginia Ladreda Suárez, nació a las 10 de la mañana del 18 de julio de 1906 en la localidad de Soto de Ribera (Ribera de Arriba). Su padre emigró a Argentina cuando él y sus hermanos eran pequeños, sin que nunca más se tuvieran noticias suyas, por lo que tuvo que ponerse a trabajar desde muy joven para ayudar a su madre a sacar adelante a sus cuatro hermanos, tres mujeres y un hombre. Éste, llamado Benjamín, de profesión ferroviario, también participó en la guerra, llegando a ocupar el empleo de teniente en el Batallón Ferroviario de Ametralladoras, exiliándose luego en Francia.

Aunque su verdadera profesión era la de forjador, aprendida durante su adolescencia en la herrería de Soto de Ribera, la condición de revolucionario de Ladreda, hizo que frecuentemente se viera obligado a cambiar de trabajo, teniendo que ganarse la vida en las más variadas labores.
Leer más


Por José Luis Alonso Marchante

El período republicano 
La guerra civil española dejó profundas huellas en Asturias, donde los combates se iniciaron tras la sublevación militar de julio de 1936 y concluyeron oficialmente después de la caída de Gijón en manos franquistas, el 21 de octubre de 1937. Los quince meses de guerra civil dejaron miles de muertos en los frentes de combate, a los que habría que añadir las víctimas provocadas por la sangrienta represión de la posguerra, todavía sin cuantificar.
En Somiedo, concejo situado al suroeste de Asturias, el enfrentamiento entre milicianos y soldados se prolongó hasta el final mismo de la guerra en el Norte.  Con una extensión cercana a los trescientos kilómetros cuadrados, los frentes se establecieron al sur, en el límite con la comarca leonesa de Babia, y al oeste, en la frontera con el concejo de Cangas del Narcea.  A pesar de los furiosos combates, las posiciones de ambos bandos se mantendrían casi inalterables a lo largo de la guerra.
Durante las tres primeras décadas del siglo XX, los seis mil habitantes del concejo de Somiedo, repartidos en medio centenar de pueblos y aldeas, se habían dedicado casi en exclusiva a la ganadería, cultivando algún huerto para cubrir sus propias necesidades.  Dado el carácter eminentemente agrícola del concejo, la construcción de la Central.
Leer más




  Top